El hecho de trabajar 9 horas seguidas fuera de casa fue el gran condicionante. Otros trabajos u ocupaciones permiten jornadas más breves, alguna etapa part time, o volver a tu casa durante algunas horas en el mitad del día. La intensidad y el ritmo laboral también condicionó. Quería disfrutar de ser madre primeriza al 100% los siete días a la semana, las 24 horas. Los ritmos corporativos que algunas veces me tocó vivir son bastante tiranos y no quería que nada me robara ese precioso tiempo con mi bebé.
Es difícil estar sin cobrar por tres meses, y más aún habiendo agrandado la familia y con el futuro hogar en plena construcción. Lo económico no nos fue indiferente, pero por suerte marido apoyó la decisión y pudimos hacer el planificado esfuerzo.
En lo personal lo disfruté plenamente. Mi licencia transcurrió durante los meses de verano y cuando muchos están de vacaciones, por lo que pude hacer muchas cosas lindas al aire libre con bebé como ir a quintas, clubes, paseos por la plaza, etc.
¿Si me costó volver? Sí, mucho. Sobre todo antes de empezar. Mi mes de abril fue como una angustiante cuenta regresiva en la que me iba despidiendo de los momentos diarios que compartíamos. Incluso fantaseé con no volver a trabajar y dedicarme a ser madre.
Por suerte una vez que me reincorporé las angustias fueron quedando de lado y poco a poco me lo puede tomar como algo natural: las madres trabajan de hoy trabajan y eso también es por el bienestar y futuro de sus hijos.
El primer día me deshice en lágrimas al volver. Pero fue solo ese primer día. Hoy se que me pierdo la primera sonrisa de la mañana cuando se despierta, pero se que a la vuelta me espera con sus ojitos chispeantes y una sonrisa todavía más linda para regalarme.

Cuesta. Yo en un par de semanas tengo que reintegrarme al último trabajo en el que seguía con licencia (trabajo en 3 lugares distintos y en todos tenía diferentes licencias) y tengo pocas ganas. Igual sólo cuesta al principio y después una se habitua a la rutina. Estoy sumamente de acuerdo con los 6 meses de licencia. Es lo ideal!
ResponderEliminarSi si, el hombre se acostumbra a todo, es así. Para mi fue ideal el tiempo, pero si cuesta más despegarse porque uno hace muchos más lazos a partir de los tres meses cuando ya conocés más al bebé y lo podés disfrutar de otra forma.
ResponderEliminarSi vos estás bien, todos están bien. Lo importante es que tengas presente que no sos la primera mamá que trabaja, y tu nene no queda abandonado, sino que su mamá tiene también un trabajo al cual dedicarse. Ellos aprenden todo.
ResponderEliminarÉxitos!
Si, en ese sentido me acordé mucho de tu consejo de estar bien y tomarmelo como algo natural de que las madres siglo XXI trabajan. Pensé que iba a ser mucho más difícil, no es fácil al principio pero tampoco es tan dramático. Y por suerte me voy tranquila de como lo dejo y con quien se queda.
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