6 de junio de 2013

Mi amigo fiel

Me acompañó a la clínica cuando nació Tomás.
En las madrugadas con recién nacido en casa, estaba siempre a mi lado en la mesa de luz.
Lo llevé de vacaciones a la playa y a la montaña.
Fue a fiestas de casamiento y de fin de año.
Todos los días a la mañana muy temprano parte al trabajo conmigo.
Tenemos una rutina inquebrantable: lavado, esterilizado, secado y vuelta al bolso térmico.
Gracias a él mi bebé sigue tomando la leche que acumulé durante los seis meses de licencia.
Gracias a él vuelvo del trabajo todos los días con más refuerzos del alimento más preciado.
Es cómodo, simple, sencillo. No duele, nunca me falló.
Él es mi amigo fiel.
¡Gracias especial a mi amiga Flor que me lo prestó!

1 comentario:

  1. tengo exactamente ese de la foto!!! fue lo primero que me compre cuando volvi del hospital. si bien ya no lo uso tanto porque nunu come mejor, cada tanto me sirve para aliviar dolores y aumentar el stock en el freezer. LO AMO!

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