9 de agosto de 2012

La gesta del PARTO

Tengo la suerte de no haber pasado nunca por una cirugía o una internación. Tolero bien las extracciones de sangre, visito médicos regularmente para chequeos ocasionales, no le temo  al dentista... 
Eso si, no me gusta ver sangre por ahí y me cuesta mucho ver o escuchar hablar sobre ciertas lesiones como cortes y roturas de huesos porque me dan mucha impresión. 
Respecto del parto, cuando la maternidad era lejana todavía, lo tomaba como algo inevitable por lo que hay que pasar, no por eso menos doloroso y traumático. Desde que estoy embarazada, la  paz y tranquilidad que me trajo este pequeñín que crece en mi panza me ayudaron a cambiar la percepción de ese momento.
Espero el parto entregada, en paz, a la espera de poder disfrutarlo, de poder dar lo mejor de mi, de poder vivir intensamente cada uno de sus instantes. No conozco mi umbral de dolor y poco se de las horas de padecimiento previos, pero allí voy. 
Ayer en la clase de yoga para embarazadas vimos algunos videos de partos. No me causaron tanta impresión (un poco quizás) como años atrás y me sirvieron para formar un poco mejor la idea de lo que pasa en ese momento.
Antes hubiera preferido el desconocimiento, ahora trato de informarme y prepararme para la gesta. A medida que pasan los meses, el momento del parto se va materializando cada vez más y trato de estar preparada desde lo físico, lo espiritual y también lo mental.



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