31 de octubre de 2012

Preparando el "nido"



Hoy me levanté pensando si esta actividad o estado que me embarga durante las últimas semanas tiene algún nombre:
  • Bolso del bebé y de la mamá listo listo para partir a la clínica
  • Ropa del bebé hasta los tres meses lavada a mano con jabón neutro y planchada
  • Placar de madre más ordenado y prolijo que nunca
  • Toallas y sábanas de la casa reorganizadas con disciplina cuasi militar
  • Mesa de luz libre de pequeñeces sin sentido que se acumularon allí
  • Biblioteca ordenada por autores y/o géneros
  • Monedero de maquillaje limpio y desprovisto de productos que hace mucho que no uso
  • Telares, fundas, cortina de baño y cualquier tela que ande por la casa pasada por el lavarropas
  • Cocina en uso en casi todos los turnos con incorporación de nuevas recetas

Y resulta que si, la ciencia y Google, tienen una respuesta para casi todo...
"En la recta final del embarazo algunas mujeres desarrollan una gran actividad. Se trata de una reacción conocida como el síndrome del nido, provocada por el deseo de tenerlo todo listo para cuando nazca su bebé." 
"El síndrome del nido se conoce a la irrefrenable necesidad que tiene la embarazada durante las últimas semanas de gestación de dejarlo todo a punto y ordenado para la llegada del bebé." 
Debo aclarar que lo mío no viene tanto por el lado de la limpieza sino del orden, al menos en esta etapa. Por más que estoy tranquila esperando la llegada del bebé, se ve que algunas ansiedades se manifiestan así. Me di cuenta con algún que otro insomnio ocasional en que me levanto pensando en las cosas por hacer en casa.
Creo que también influye el hecho de que  hasta hace poco mi día era casi todo fuera de casa y lleno de actividades. En estas últimas semanas más hogareña, encuentro cosas para hacer y entretenerme puertas adentro. Eso si, siempre y cuando la agilidad y el cansancio me lo permitan. 



3 comentarios:

  1. Me acuerdo que el día que nació mi hija ordené tooodo. Me levanté con contracciones y si bien pensaba que faltaba un montón para que naciera, sabía que cuando saliera para la clínica no iba a volver, o íbamos a volver 3 en vez de dos. Así que esa mañana limpié, pasé la aspiradora, la enceradora, de todo! Y efectivamente al otro día volvimos y ya eramos tres.

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  2. ¡Que espíritu! A mi no me dio por enceradora o aspiradora aún. Si con tener la heladera bien provista y varias comidas resueltas.

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  3. emilia, cómo va eso? cuánto falta?

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