2 de marzo de 2013

Sobre libre demanda, madres demandadas y padres sin tetas

Esa comunión donde vos sos más madre y él es más hijo.
Ese momento único cuando sabés que él te necesita solo a vos.
Esta etapa donde podés garantizarle la felicidad que por ahora es tan sencilla como tener la pancita llena...
Lactancia: vivirlo y sentirlo 

No voy a ahondar en las bondades de la lactancia materna de las que mucha información abunda. Puedo si contar como lo estoy viviendo con un bebé que cumplidos sus cuatro meses no conoce aún la mamadera y no se termina de hacer amigo del chupete.
La famosa y popular "libre demanda" -que el bebé tome la teta cada vez que quiera- nos transforma en madres demandadas por los tribunales más supremos. Sobre todo al principio, cuando no se tienen los horarios establecidos, el bebé no hace otra cosa que dormir y tomar la teta a intervalos azarosos y continuos. 
Cuando el cansancio físico me agotaba, cuando ya me dolía el traste de estar en el sillón con las tetas afuera, cuando me di cuenta que la organización y duración de mis excursiones al mundo exterior sin bebé dependían de cuando él iba a querer la teta de nuevo, cuando tuve que adaptar todo mi guardarropas a modelos "de fácil pelada de teta"... Son esos momentos cuando las bondades esta comunión mágica se te desfiguran y llegué a cuestionarme incluso porque a marido no le tocaba las demandas de la lactancia. 
De todas formas ellos pueden estar y ayudar mucho. Cuando la garganta se te seca como si estuvieras en una excursión por el desierto, tener un vaso de agua fresca a mano es reparador. Cuando la espalda no resiste más las contracturas, está bueno que alguien te acomode la pila de almohadas y almohadones. Y mientras uno se pasa la mayor parte del día alimentando al bebé, alguien tiene que ocuparse de cosas tan básicas como sacar la basura, preparar la comida, atender a las visitas, etc.
En cierta forma se podría decir que los padres no dan la teta pero ocupan un rol esencial en esos momentos también. Anoche por ejemplo cuando el sueño me avasalló mientras daba la teta, ahí estaba marido para pasar el bebé al catre.

2 comentarios:

  1. buenisimo! se lo voy a hacer leer al futuro papa asi lo tiene presente!!!! :) Beso

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  2. Y especialmente vos que estás lejos... las manos más cercanas que tengas van a ser muy necesarias. Tranquila que en unos días te acostumbras a que cuando das la teta el mundo se detiene y no hay nada más importante

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