Hemos cumplido 18
Él de estar fuera de mi panza y yo de lactancia.
Él de generar el amor más puro y la felicidad más plena.
Yo de lactancia materna exclusiva*, dedicada e ininterrumpida.
Él de maravillarnos con sus sonrisas, pasos y avances.
Yo de no contar con el privilegio de dormir 8 horas corridas.
Es por momentos dedicación absoluta e independencia nula.
Momentos en que me cuestioné porque no había otra teta para suplantarme.
Fue teta chupete y fue teta mamadera, ya que él nunca se dio ni con lo uno ni con lo otro.
Fueron meses de disciplina con saca leche cuando me iba a trabajar.
Y son aún noches de dormir con la teta afuera para poder descansar.
Es la solución más eficaz para sus angustias y dolores.
Y el mejor de los lugares para conciliar el sueño.
"Papá, mamá y... teta" No es casual que figure entre sus primeras palabras.
La lactancia es nuestra comunión, nuestra unión, nuestra canción.
Es un amor que se expresa mutuamente sin palabras.
Intuyo que atravesamos la recta final de este camino.
Aunque aún no se cuando se termina.
Lo hago con amor y lo volvería a hacer una y mil veces.
*Exclusiva hasta los seis meses. Y a partir de la incorporación de la sólidos (comida) fue exclusivamente la única leche que tomó, ya que no quiso probar más que sorbos de los cartones de variadas marcas.
Hay me emocione con éste post. Por acá, cercanos a cumplir 1 año :)
ResponderEliminarLa sensación es la misma que, tan bien detallas en la última oración