Tos, mocos, fiebre, pañuelos, pediatra, pafs, remedios, jarabes, remedios naturales, más mocos, kinesiólogo: estoy en un círculo muy poco virtuoso en el que ya no se si contar las pestes que se agarra mi dulce noviembre por tipo de enfermedad, por semanas en las que quedamos recluidos puertas adentro, o en la cantidad de días sin ir al Jardín que suma en esta temporada.
Pasó un abril bravo con una angina seguida de un poderoso virus estomacal que lo dejó 15 días con diarrea y la mitad de ellos con vómitos también.
En junio pasó por un broncoespasmo que también nos dejó patitas para arriba y con una revolución farmacéutica en la mesada a todas horas.
Y julio nos agarra nuevamente con otro bicho respiratorio de larga duración que por suerte viene sobrellevando bien.
No se si culpar al invierno, al Jardín, a la edad, a los osados gérmenes o incluso a mi misma cuando lo veo con sus ojitos decaídos. Me gustaría evitarle estos y todos los dolores como madre que soy, pero no me queda más que cuidarlo y hacer todo lo posible porque se mejore pronto.
Empezó su escolaridad a una edad temprana (con un año y cuatro meses), fue una decisión mía y la sostengo cada vez que lo veo entrar contento a estar en contacto con sus pares. Y cuando sale con alguna de las ocurrencias de las señoritas como la botella llena de peces de goma eva, o la maraca para alentar a la selección.
No obstante se que esto lo pone en zona de riesgo para los contagios de este tipo y me gustaría evitárselos. Espero que pronto comience la Primavera y sea otro cantar.

Uff! Aguanten que falta poquito!! Que se mejore pronto!! <3<3<3 y fuerza mama!!
ResponderEliminarEs difícil pero pasa...
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