31 de julio de 2014

Nunca digas de esta agua no he de beber

Escribí otras veces sobre los preconceptos y prejuicios que derriba la maternidad, incluso desde el embarazo cuando sabía que esto iba a suceder. De todas formas no deja de sorprenderme este pragmatismo que nos da un baño de realidad y practicidad a todas esas ideas que teníamos sin vivir la experiencia. Aquí dos temas en los que, en alguna medida, caemos casi todas.

El primer cumpleaños:
- ¿Cumpleaños de un año? ¡Si los nenes no entienden nada! Es un gastadero de plata y trabajo para los padres. Lo disfrutan solo los grandes. ¿Torta, souvenirs? Yo no sirvo para eso.
Emilia antes de la maternidad

- En casa no entramos, somos como 50. ¿Alquilamos un salón? ¿Una plaza blanda para los bebés de nuestros amigos? ¡Que tenga cancha de fútbol y castillo inflable para que jueguen los sobrinos y nenes más grandes. 
Emilia post maternidad

Tecnología
- No entiendo los padres que le dan los celulares o tablets a los chicos, después se quejan si se los rompen. Con la cantidad de juguetes que tienen, para que los entretienen con eso. ¿Para que me pasan al teléfono con un nene de un año que ni siquiera habla?
Emilia pre maternidad

- Con tal de que no llore, dáselo un rato. Hay que elegir las batallas. Mamá, tomi quiere hablar, esperá que te pongo en el altavoz. Uy perdón, marcó mi hijo, disculpe. ¡Mirá, se saca selfies! ¿Le compramos una tablet?
Emilia post maternidad




2 comentarios:

  1. Jajajajajajaja!!! ME rei mucho...Es tal cual...yo era un poco asi, soy un poco asi con un monton de cosas hasta que me toque ese bendito baño...:P
    #ebm tiene un celular para jugar el. Con el mio NO SE JUEGA; pero el TIENE EL SUYO! jajajajaja

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  2. Mi niño tiene una blackberry en desuso y otro más antiguo pero no les da pelota. Agarra el mío tactil y llega hasta youtube al grito de "bubba bubbba bubba"

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