19 de noviembre de 2014

Él duerme, ellos duermen, yo duermo

Luego de un año y 10 meses, mi hijo no solo dejó la teta sino que también empezó a dormir de corrido. Y como si estos cambios fueran pocos, ahora el momento de dormirse es una cosa de hombres, la mayoría de las noches partes raudos a conciliar el sueño padre e hijo.
Pero como no todo es color de rosa en esta vida, sepan que el dormir de corrido también trajo aparejado que se levante muy muy temprano. Y cuando digo muy temprano, es que pasamos muchos días de amanecer toda la familia a las 6 de la mañana, sábados y domingos incluidos.
No somos de dormir mucho y tampoco de acostarnos tarde, pero estábamos en un extremo en el que no aceptábamos ninguna actividad después de las 10 de la noche porque al otro día no podíamos levantarnos.Ahora, de a poco estamos acercándonos a un horario un poco más ameno, pasadas las 7 de la mañana.
Acompañado de su mono Bubba (en la cama de al lado), Mi Dulce Noviembre comenzó su nueva rutina de sueño sin teta durmiéndose en el coche para luego pasarlo ya dormido a la practicuna. Por iniciativa propia, empezó a pedir algunos días directamente dormirse en la cuna. La primera vez que lo vi no lo podía creer, me parecía arte de un ilusionista... pero sucede, todo llega.
En lo que a mi respecta, y si Dios quiere, lo que me llega en unos meses es volver -felizmente- a las noches con un bebé recién nacido. Mientras tanto, disfruto de este descanso de unos meses que me proporcionan los hombres de la casa. 

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