Por estos días se cumplen 5 años desde que dimos el "Si quiero" ante la ley y ante Dios, y también 1 año desde que nos mudamos a nuestra casa.
Tener nuestro lugar fue algo que se empezó a gestar después del casamiento. Todavía vivíamos cómodos en la gran ciudad, a nuestras anchas en un dos ambientes, pero ya con la firme convicción de volver.
Volver a la ciudad en la que ambos crecimos y donde están gran parte de nuestros amigos y familia. Volver al lugar donde queríamos convertirnos en una familia.
Este sueño que empezó como una idea, luego se transformó en un plano y ahora es nuestra dulce realidad fue diseñada por un talentoso que hoy ya no está, lo cual también me moviliza con un recuerdo especial.
El seguimiento diario de la obra, la confección de los placares y una innumerable lista de arreglos fueron obra de la misma persona, esa que elegí para casarme hace mucho mucho tiempo...
Casa, hogar, mucho más que las paredes y ladrillos que la componen. Con habitaciones que no sabíamos quién las iba a ocupar cuando todavía eramos dos y hoy ya tiene dueño: Tomás y bebé en camino.

Nada más lindo que colocar los ladrillos de la vida, no?
ResponderEliminarQue lindo Emi! Poder cumplir sueños asi es hermoso. Los felicito! Abrazos!!
ResponderEliminar<3 <3
Los sigo felicitando !!!!!!
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