13 de agosto de 2013

El niño, la teta & el mar

En el mismísimo día en que cumplió 9 meses, y dispuesto a lanzarse a caminar de un momento a otro, mi Dulce Noviembre se subió por primera vez a un avión para aterrizar en playas brasileñas. 

No voy en tren, voy en avión
La experiencia de vuelo fue buena pese a las tres horas previas de viaje en auto, al tiempo de estadía en aeropuerto y al traslado posterior hasta destino final. Se portó bien. Agarrado de las manitos caminó por los mostradores de aerolíneas, sala de embarque y  el pasillo del avión. Tuvo osada puntería de requerir un cambio de pañal explosivo en pleno vuelo, tanto de ida como de vuelta. El pobre ser que le tocó la suerte de compartir el vuelo en fila de tres con nosotros no lo padeció tanto.

Arena, sol, y el mar azul
La ilusión del niño en la playa haciendo castillos y saltando olas se me hizo añicos el primer día. Resulta que al pequeño le resultó extraño pisar la arena, recién unos días después le encontró el gustito a jugar con el balde, palita y tocar la arena como algo novedoso y gustoso. Todavía no está en la etapa de los niños que se hacen milanesa.
El mar fue otro tema, chilló desde el primer día hasta el último cada vez que una ola se acercaba a sus pies. Hay que tener en cuenta que el agua era bastante fría y que el ruido del oleaje no le era familiar. También que era el único niño de la playa que no se hizo amigo del agua. En pileta más cálida del hotel nos fue un poco mejor.

Teta y sombrilla
Pese a las prolongadas sesiones de lactancia on the beach bajo la sombrilla, pude lograr un bronceado apetecible. Madres lactantes les recomiendo pensar los trajes de baño que se llevan con un niño lactante, y más aún con uno movedizo que puede provocar desparrame de lolas y otras partes a cada rato. 
Una o dos siestas cortitas se dormía en la playa, lo que me permitían las escapadas al mar o caminatas. También mientras se jugaba con el padre.


Retomando la rutina laboral luego de estos días de vacaciones, decidí que también es momento de retomar este espacio que tengo abandonado desde hace unos meses. Hay mucho por compartir con la tribu.

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