Ayer mientras caminaba por el centro de San Nicolás me di cuenta que estábamos en la víspera de los festejos del 25 de mayo en las escuelas y jardines. Pese a la lluvia, había muchas madres y niños en cotillones, librerías y otros comercios. Hoy ya deben estar todos preparándose para las tradicionales fiestitas.
Imaginé el día que me toque a mi y la verdad es que va a ser un verdadero desafío. Las manualidades claramente no son lo mío. Todavía tengo la imagen de estar en el colegio y no poder cortar dignamente ni un rectángulo de papel satinado. Mucho menos me veo confeccionando trajes y otras genialidades que se les ocurren a las creativas maestras como pseudo granaderos, damas antiguas, vendedores de época, escarapelas gigantes, etc.
Tengo afinidad con la cocina (poca con la repostería todavía), amor por la escritura, pero cortar y pegar -como dice Esteban- me la llevé previa del jardín.
Es un desafío que se viene y no hace falta esperar hasta la escolaridad de los pequeños para que se pongan a prueba estas habilidades. Me tocó ir a algunos bautismos y cumpleaños donde las madres se lucen con muchas manualidades y detalles hechos en casa.

Jaja, creo que vas a tener que salir a comprar hecho!
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